
Esta semana por fin comienza a soltarme todos los tornillos de mi cabeza (no es que tenga muchos). Pero lo que sucede es que hoy comienzo a notar que los necesitaba. Cuando viajaba en el tren camino a mi casa me di cuenta que no quiero llegar a ser como los que ahi viajaban. Es decir viejos, con la sonrisa arqueada, con bolsas enormes bajo los ojos. Ellos no se divierten. Son zombies, pero ni siquiera de esos que asustan, si no que estos te generan simple desagrado.
Todos en la misma posicion: Con cara de aburrimiento, con ojos semicerrados, con doble-menton y con una mano firmemente apoyada a la cara para intentar ocultar su miserabilidad.
No, yo no quiero ser asi. Yo soy jóven tengo toda la vida por delante. Tengo la frescura de la juventud a flor de piel. Si me invitan los chicos a bailar, ahi voy. No se, y lo peor es que probablemente esos chicos que hoy me invitan a bailar o a un café luego terminaran asi, amargados y secos. ¡Puaj!
Y por si esto fuera poco, mi madre esta semana me ha prohibido salir con los chicos. Por que ha dicho que no soporta esta locura de las "Minis". ¡Que anticuada, por dios! Hoy en dia, en esta epoca, en los 60s que ya terminan, las minis son la modernidad hecha ropa. Aunque no la culpo, ella nacio en la epoca donde las faldas iban bajo la rodilla. Que pena. No conoce lo que es bailar toda la noche, no sabe lo que es salir por las calles de Londres con los chicos con el cabello al viento. No sabe, no sabe, ¡Y por Dios que no sabe!
Los estudios por otro lado tambien me estresan y esto de no ver a Wally-B tambien.
¡Con lo pegajosas que estan las cosas lo mas probable es que me pegue un Bang!

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